sábado, 8 de febrero de 2014

I

Y bueno, creo que leer hasta morir puede ser una gran muerte.
Como el filósofo, que alguien contó una vez, y que ni wiki me puede recordar.

O mejor juguemos a otra cosa.

¿Sabes? Es raro que te extrañe, ¿no?

Tengo dudas hasta la médula.
De eso me di cuenta.

El mar es tan salado, que me irrita los ojos.
Soy río soy.

Así vieja. Así como estoy, estoy bien.
No necesito más...
Pero mañana es mañana
y después el después.

Ok lluvia, ok.


T

Si me vas a querer así tan a cuenta gotas, no me quieras.
No es capricho, en serio,
pero me aburre.


Llueve . Llueve. Llueve.
Que me encanta,
que limpia todo y purifica.
Y se moja la ropa colgada.


Si algo no me gusta, es la siesta.
Bueno, a veces.


A veces, quisiera ser pez...
o barrilete.
A veces,
quisiera que me quierás más. No tan así. Más
A veces, quisiera que no me quieras.
A veces, no sé que quiero.


Mirar por telescopio.Que me cantes una canción. Saltar en cama elástica.

La vida es caleidoscópica.
Y la risa es salud, dicen.

R

Y sí loco, que se yo.
Ni pienso.
Las cosas pasan y después son traducciones.
Arroz con leche o sicuta...

Si desaparece el miedo,
queda vida...
Y desaparece, de a ratos, desaparece.

Me gusta tu libertad, te digo, enserio;
aunque no tu machismo a migajas y tu ego.

Me gusta el helado de dulce de leche
y andar en bici. Ir así re zarpada y que me lloren los ojos de frío.

Tambien los domingos. La resaca.
Que te tumba la cabeza.

Que de pronto todo parece más fácil que siempre
y que dure.
Que no dura.

Alzar vuelo cuesta.Tampoco te hagas, yo que sé.

miércoles, 27 de noviembre de 2013

E

Te reis así, tan vos.
Esa forma tan descontrolada de que no te importe nada.

Bailamos en la noche, tan locamente felices en la oscuridad.

Danzan los pajaritos, los veo desde la ventana. 
Tan libres.
¿O sólo será la distancia que los muestra vivos?

De última ya fue. Hacé la tuya.

Sí que pesa la gravedad...
parece mentira.

¿Ahora que me vas a decir?

Arriba del tren el tiempo parece pasar más lento

sábado, 28 de septiembre de 2013

V

La cabeza te explota de vinos. La música en el fondo. Tanto por decir, e inisistis en morderte los labios. Ni llanto.

Tirados en el pasto...
te comes una araña.

¿Y ahora qué? ¡Quémierda!

Que el viento te escupa la cara, cara de viento en los ojos. Zarpado.

Leeme una poesía. Leeme que me encanta. 

Microcosmos ambientado.
Me falta tanto de vos, que me consumo.

miércoles, 6 de octubre de 2010

Delirius tremus

Putrefacción de palabras clichés, de avisos y desusos. Discursos vacíos o saturados que no sirven más que para romper silencios. Es hora de explotar conscientes. De perder el miedo a la incomodidad de lo nuevo. De arriesgar y a fuerza de porrazos enfrentar al viento. Y que los ojos nos lloren de frío en la cara y nos duela el cuerpo de reír miserias. Y otra vez la repetición viciosa . Me revientan las palabras , las letras. No es capricho es que la estaticidad pesa gravedad. Ya la regresión se infinitiza y martiriza. No hay nada contra la imaginación solo que la materialidad es necesaria . Y no te mientas, no quieras conformarme. El acompañamiento es necesario, son tus decisiones y no me incluyas. No es inevitable. Le esquivo al mal trago y a la quietud . Y que hay con los constantes re-inicios? Pues si no te gustan no te presiono pero me sientan mejor que la pasividad atómica. No te culpo, son solo formas distintas de ver lo mismo. Y si, puedo equivocarme no huelo a arrogancia solo a vino y a jazmín y a deseo. Era hora, siempre ansiando una vuelta de tuerca. Es que desaparecen los tornillos y que más da. No importan cuantas vueltas les demos. 

sábado, 19 de junio de 2010

.

Caos agudo (¿o crónico?). Eterno miedo a la existencia, al sin sentido... mezclado con esas ganas locas de vivir a pleno, SUPRAVIVIR. De que la rutina no agote la transformabilidad de un espíritu, de que los cajones no se llenen de papeles que jamas volveran a ser leídos, de que el paso tibio no nos acostumbre a una lìnea recta, de que las indecisiones no terminen arruinando la coartada. Correr, gritar y revolcarnos en el campo entre pasturas. Y contar lunares y reir a carcajadas o simplemente como se de la gana. De fumarnos los sahumerios y putearnos con poesía. De que expoloten los oídos y te sangren con la música que canta tu cerebro.